Estados del agua, estados del hombre; Loius Vuitton y Saint Laurent SS/27
- Santiago Garcia Bretado
- 28 jun
- 3 min de lectura

El agua se convierte en el hilo conductor de la moda masculina para la Primavera-Verano 2027. A través de una lectura comparativa entre Louis Vuitton y Saint Laurent, este artículo analiza cómo Pharrell Williams y Anthony Vaccarello reinterpretan la masculinidad desde dos perspectivas: una inspirada en la energía del océano y otra en la ligereza del vapor, sin dejar de lado el contexto climático que enmarca ambas propuestas.
Nuestra relación con el agua es tan esencial como nuestra relación con la moda: ambas moldean la forma en que habitamos el mundo. Algunos buscan fundirse con las olas del océano; otros transitan con la ligereza e invisibilidad
del vapor. Para la temporada Primavera-Verano 2027, Pharrell Williams en Louis Vuitton y Anthony Vaccarello en Saint Laurent utilizan el agua como lenguaje visual para explorar distintas expresiones de la masculinidad contemporánea.
La presentación de Louis Vuitton llegó en un momento particularmente simbólico. Mientras más de la mitad de Francia permanecía bajo alerta roja por una intensa ola de calor, con temperaturas que alcanzaban los 43 °C, Pharrell transformó la pasarela en una inmensa interpretación del océano, coronada por una ola monumental de casi diez metros de altura. La escenografía no solo funcionó como espectáculo, sino como una poderosa imagen de contraste entre el lujo, la naturaleza y la crisis climática que define nuestro tiempo.
Aunque parten de un mismo elemento, ambas colecciones ofrecen lecturas distintas sobre la relación del hombre con el agua. En Louis Vuitton, las siluetas toman inspiración directa de la costa y la cultura surfista, reinterpretando a despreocupación característica del surf a través de una sastrería refinada y técnicamente elaborada. En Saint Laurent, Vaccarello recurre a una idea más etérea: la fluidez del vapor. Telas ligeras, construcciones sencillas y prendas diseñadas para moverse libremente sobre el cuerpo reflejan una visión donde la elegancia no depende de la rigidez, sino de la naturalidad.

A lo largo de su trayectoria en Louis Vuitton, Pharrell ha demostrado una habilidad excepcional para fusionar códigos de la cultura urbana con el legado sartorial de la maison. Esta séptima colección masculina continúa esa exploración al incorporar elementos literales del imaginario surfista californiano. Estampados inspirados en el movimiento de las olas, referencias a los wetsuits y versiones del icónico monograma aplicadas a prendas técnicas construyen un diálogo entre el refinamiento parisino y la libertad del mar. Los 78 looks de la colección presentan a un hombre versátil, relajado y seguro de sí mismo, una figura que encarna la visión contemporánea que Pharrell busca proyectar.
"It's all dandy; this guy's dandy, he just likes surfing too."
Vaccarello, por su parte, apuesta por una aproximación más introspectiva. Su colección reafirma los códigos fundamentales de Saint Laurent: una sastrería precisa, sensualidad controlada y una constante exploración de los límites de género. A través de 41 looks, el diseñador alterna entre trajes impecablemente construidos y propuestas más provocadoras, como sacos acompañados de shorts extremadamente cortos que desafían las proporciones tradicionales del vestir masculino. Para Vaccarello, Saint Laurent no debe perseguir tendencias pasajeras; debe mantenerse clásico, aunque siempre incorporando un giro inesperado.

Uno de los elementos más comentados de la colección fue la selección de calzado. Las puntas exageradamente alargadas y los materiales translúcidos dividieron opiniones, oscilando entre la ironía y la innovación. Sin embargo, lejos de buscar aprobación universal, Vaccarello continúa diseñando para un hombre definido por la confianza. Como él mismo afirma: “I'm always attracted to when it's just in your veins, in your blood, in your way to be.” En Saint Laurent, la seducción nunca depende de la extravagancia; surge de una seguridad innata. Es la imagen de un hombre misterioso, elegante y singular.
Al final, ambas colecciones demuestran que la moda masculina contemporánea continúa encontrando nuevas formas de expresar identidad a través de elementos universales. Pharrell ve el agua como un espacio de aventura, libertad y comunidad; Vaccarello la interpreta como fluidez, sensualidad y transformación. Uno mira hacia el océano y sus horizontes infinitos; el otro hacia el vapor y su capacidad de cambiar de forma. Dos visiones distintas, pero igualmente válidas, que confirman que la masculinidad actual ya no se define por estructuras rígidas, sino por la libertad de navegar entre múltiples posibilidades.

Si Louis Vuitton celebra al hombre que conquista las olas, Saint Laurent exalta al hombre que se mueve entre ellas. En ambos casos, el agua deja de ser un elemento natural para convertirse en una metáfora de la libertad masculina en 2027.



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